Fíjate bien en el estado de tus uñas ¿Se ven saludables y robustas, o presentan signos como surcos, marcas o colores inusuales? Un cuidado adecuado puede prevenir muchas alteraciones, pero otras podrían señalar problemas de salud que necesitan atención médica.
Las uñas están formadas por varias capas de queratina, una proteína que se genera en la base de la uña, debajo de la cutícula. Las uñas saludables tienen una textura suave, sin marcas ni hendiduras, y presentan un color y consistencia uniforme, sin manchas.
A veces, pueden aparecer líneas verticales, que son generalmente inofensivas y tienden a volverse más evidentes con la edad. También pueden aparecer pequeñas manchas blancas por golpes, pero estas desaparecerán a medida que la uña crezca.

Para mantener tus uñas saludables, sigue estos consejos:
– Practica una correcta higiene. Usa tijeras o cortaúñas bien afilados y corta las uñas rectas, redondeando suavemente las esquinas.
– Mantén las uñas secas y limpias para evitar la acumulación de bacterias. Evita la exposición prolongada al agua, ya que puede debilitar las uñas. Usa guantes de goma con forro de algodón para tareas como lavar platos o limpiar con productos químicos fuertes.
– Consulta sobre biotina. Algunos estudios sugieren que este suplemento puede ayudar a fortalecer uñas frágiles o quebradizas.
– Hidrata tus uñas. Aplica crema en tus manos y en las cutículas para mantenerlas suaves.
– Protege las uñas. El uso de un endurecedor de uñas puede fortalecerlas y protegerlas de daños.
Para prevenir daños, evita lo siguiente:
– No muerdas tus uñas ni retires las cutículas, ya que esto puede dañar el lecho ungueal e introducir infecciones.
– No arranques los padrastros. Si los tienes, córtalos cuidadosamente para evitar dañar la piel.
– No uses productos agresivos para las uñas, como quitaesmaltes con acetona. Si los usas, opta por fórmulas más suaves.
– No ignores los problemas. Si notas algo inusual en tus uñas que no mejora solo, consulta a un dermatólogo.
Si te haces manicuras o pedicuras, elige salones con licencia vigente y técnicos certificados. Evita que te retiren las cutículas, ya que cumplen la función de proteger la uña. Además, asegúrate de que el técnico esterilice las herramientas adecuadamente para evitar infecciones.