La inteligencia artificial ya dejó de ser un tema del futuro.
Está en los teléfonos, en los buscadores, en las redes sociales y, cada vez más, en las redacciones.
La pregunta ya no es si llegó para quedarse, sino cómo convivir con ella sin perder aquello que hace valioso al periodismo: el criterio humano.
Bajo esa premisa, PIL Bolivia reunió a periodistas de distintos medios del país en una nueva edición de PILNIC, el encuentro que la compañía realiza cada año para conmemorar el mes del periodismo.
Esta vez, la conversación giró en torno a uno de los temas que más preguntas genera dentro de la industria de la comunicación: el impacto de la inteligencia artificial en la producción y circulación de información.
La invitada principal fue Natalia Zuazo, periodista argentina, experta en políticas digitales y consultora senior en tecnología e inteligencia artificial para UNESCO en América Latina.
Durante el conversatorio compartió una mirada crítica y aterrizada sobre los cambios que ya están ocurriendo en el ecosistema digital y los desafíos que enfrentan periodistas, medios y ciudadanos.
La conversación abordó temas que hoy forman parte de la realidad de cualquier persona que consume información: la facilidad con la que se pueden crear contenidos falsos, la velocidad con la que circula la desinformación, los sesgos presentes en algunos sistemas tecnológicos y la necesidad de verificar cada vez más aquello que vemos en internet.
Pero también hubo espacio para hablar de oportunidades. La inteligencia artificial puede ayudar a procesar grandes volúmenes de información, automatizar tareas repetitivas y facilitar algunos procesos dentro de las redacciones.
Sin embargo, una de las conclusiones más compartidas durante el encuentro fue que ninguna herramienta puede reemplazar el análisis, el contexto y la capacidad humana para formular preguntas.
En un momento en el que las noticias compiten por segundos de atención y las plataformas digitales transforman constantemente la manera en que nos informamos, el rol del periodismo sigue siendo fundamental.
No solo para contar lo que ocurre, sino también para ayudar a comprenderlo.
Ese fue precisamente el espíritu de esta tercera versión de PILNIC: generar un espacio donde periodistas de distintas ciudades pudieran detenerse por unas horas para conversar, intercambiar experiencias y reflexionar sobre los cambios que están redefiniendo su profesión.
Más allá de la celebración, el encuentro dejó una idea que atravesó toda la jornada: la tecnología seguirá evolucionando, pero la confianza seguirá dependiendo de las personas.
Y en tiempos donde cualquiera puede generar contenido con un clic, el valor de un periodismo responsable parece más importante que nunca.
Después del conversatorio, la jornada continuó en un ambiente mucho más distendido.

Los asistentes compartieron un brunch preparado con diferentes productos del portafolio de PIL Bolivia, un espacio que permitió que las conversaciones iniciadas durante el encuentro continuaran de manera más cercana entre periodistas, comunicadores y representantes de la marca.

Fue también una oportunidad para conocer de primera mano una de las novedades de la compañía, como el nuevo Pura Vida Mocochinchi, una propuesta inspirada en uno de los sabores más tradicionales y queridos por los bolivianos.



